viernes 13 de noviembre de 2009

El pasado.


Fui contratado por ellos en el año 1997. El mundo y yo éramos muy diferentes en ese momento, de mis cambios y de los cambios sufridos en el mundo soy, sin embargo, en grandísima medida responsable. Orgullosamente responsable.

No estaba destinado, sin embargo, a grandes logros. Pero los conseguí. Esta es mi (nuestra) historia. Y como toda historia lo mejor es empezar por el principio, que no soy yo sino el mentor de mi mentor.

Corrían los años cincuenta, como a mediados. El mentor de mi mentor había formado parte de la división política de La Empresa (los llamaremos a ellos a partir de ahora así), era K. Como parte de la división política habían conseguido un gran logro y un durísimo golpe durante los años cuarenta en USA con todo el tema de la caza de brujas. Pero a él no le pareció mucho. El trabajo era enorme y los beneficios escasos y solo visibles a largo plazo. K decició que la empresa llevaba desde finales del siglo XIX trabajando por sus objetivos y, sin embargo, los avances eran lentos y costosos. Hacía falta algo más serio y contundente.

Creó la división de Salud de la Empresa. Y rápidamente puso sus ojos en las recientemente creadas OMS y ONU. Era ambicioso y sabía que la salud era un tema de preocupación universal. Decidió investigar en ese campo y recibió el beneplácito y el dinero de los dueños del mundo para crear su propio departamento. Así empezó el asunto que consiguió el éxito de la empresa en el segundo decenio del dos mil.

Tras algunos años pagando a investigadores y a científicos allá por 1960, empezaron a pensar en investigar las mayores plagas de la humanidad y reproducirlas. La idea no era nueva, pero hasta que K no se puso en ello a nadie se le ocurrió estudiar la posibilidad de manera metódica. Y ahí empezaron. Buscaron la manera de reactivar la peste bubónica, pasaron a impulsar la lepra y algunas enfermedades casi extingidas. Como siempre usaban los países del tercer mundo para sus experimentos así como para sus intentos de propagar enfermedades que afectaran a todo el planeta. Como decía K, a los virus y a las bacterias no se les pide el pasaporte en las fronteras. Empezaron a dar dinero a investigaciones específicas sobre virología, mutaciones y estudios de ADN y RNA así como de retroproteínas. Y no pasó nada hasta los años setenta.

K necesitaba un nuevo pupilo y lo encontró. Corrían los principios de los años setenta cuando mi mentor, R, fue contratado por la Empresa. Si K era contundente digamos de R que fue condenado a muerte en su país (uno de los africanos) por haber realizado investigaciones ilegales en el hospital donde trabajaba. Duro, frío e implacable intentó un golpe de estado tras escaparse de la cárcel y hubiera muerto de no ser por la oportuna intervención de K. Para K fue un error imperdonable, para R y para la humanidad una decisión acertada.

Pero no nos aceleremos, os contaré pronto la historia de mi mentor R.

Perdón por el retraso.

Perdón por el retraso. Me ví obligado a rastrear todos y cada uno de los contactos que llegaban a este blog y, posteriormente, a investigar a cada una de las personas que lo visitaban. No solo los comentaristas sino a muchos/ as que querían pasar desapercibidos/ as. Incluso desde servidores anónimos o usando otras tretas.

Pero os pillé. Esas bragas te sientan mal, tú sabes bien a quién me refiero (y no es ella sino él), así que en tus juegos íntimos procura usar algo que te favorezca más.

En cuanto a tí (sí, eres tú), vale que tengas una amante pero... ¿tres?. Que te vas a agotar mujer. Y lo peor es que estás con él... ¿porqué?. La amante principal (la que tienes desde hace más tiempo) te conviene, yo de tí lo dejaría y me haría pareja suya: compenetráis a la perfección. Literalmente.

En fin, empiezo sabiendo que todavía la administración Obama y la CIA no me tienen vigilado. Todavía...

martes 3 de noviembre de 2009

Introducción




En este nuevo blog colgaré relatos conspiparanóicos. Así de simple. Sin datos que los avalen, sin sentido muchas veces.

Cómo no, empezaré con una serie de relatos futuristas sobre la conspiparanoia de la pandemia provocada. De ese modo descargaré el blog de un tema que últimamente se está convirtiendo en monotemático y así, de paso, libero el blog principal.

Solo para que paséis un ratico de miedo que nunca viene mal disparar la adrenalina. O no, a lo mejor para que os echéis unas risas guapas. Todo es posible. Solo espero no aburriros demasiado. Hasta el próximo post.